161 Oh María, Virgen Inmaculada,
Puro Cristal para mi corazón.
Tú eres mi fuerza, oh ancla poderosa,
Tú eres el escudo y la defensa para el corazón débil.
Oh María, Tú eres pura e incomparable,
Virgen y Madre a la vez,
Tú eres bella como el sol, sin mancha alguna,
Nada se puede comparar con la imagen de Tu alma.
Tu belleza encantó el ojo del tres veces Santo,
Y bajó del cielo, abandonando el trono de la sede eterna,
Y tomó el cuerpo y la sangre de Tu Corazón,
Durante nueve meses escondiéndose en el Corazón
de la Virgen.
Oh Madre, Virgen, nadie comprenderá,
Que el inmenso Dios se hace hombre,
Solo por amor y por su insondable, misericordia,
A través de Ti, oh Madre, viviremos con Él eternamente.
Oh María, Virgen Madre y Puerta Celestial,
A través de Ti nos has llegado la salvación,
Todas las gracias brotan para nosotros
A través de Tus manos,
Y me santificará solamente un fiel seguimiento a Ti.
Oh María, Virgen, Azucena más bella,
Tu Corazón fue el primer tabernáculo para Jesús
en la tierra,
Y eso porque Tu humildad fue la más profunda,
Y por eso fuiste elevada por encima de los coros de los
Ángeles y de los santos.
Oh María, dulce Madre mía,
Te entrego el alma, el cuerpo y mi pobre corazón,
Se [tú] la custodia de mi vida,
Y especialmente en la hora de la muerte,
en el último combate.
Nuestra Señora de Šiluva es una aparicion de la Virgen María en Lituania. Šiluva tiene mucho en común con los más famosos lugares de apariciones marianas, como Lourdes o Fátima, con la diferencia de que la aparición es más antigua. Se puede preguntar por qué estas apariciones no es más conocida en el mundo católico y es debido a que Lituania fue tomada por Rusia, dificultando el gobierno que las personas participaran en la devoción. Es un tesoro mariano que gran parte del mundo está solo empezando a conocer. 

Las invocaciones seculares a la Virgen que tradicionalmente concluyen en el rezo del Rosario, mejor conocidas como Letanías Lauretanas; el Papa Francisco ha decidido añadir tres nuevas: «Mater Misericordiae», «Mater Spei» y «Solacium migrantium», es decir: «Madre de la Misericordia», «Madre de la Esperanza» y «Consuelo» pero también «Ayuda» de los migrantes.

