Nuestra Señora de los Pobres

Nuestra Señora de Banneux

Ficha Técnica

  • Fiesta: Enero 15
  • Patrona: Banneux, Bélgica.
  • Advocación: Aparición.
  • Significado del Nombre: Pobres de Fe y espíritu.
  • Aprobación: Santa Sede (Vaticano).
  • Website: https://www.banneux-nd.be/

Historia

Apenas doce días después que ocurrieron las apariciones de Nuestra Señora de Beauraing , la Virgen Santísima volvió a aparecerse en Bélgica, esta vez en el pequeño caserío de Banneux, a escasamente 80 kilómetros del lugar anterior. Ella se presentó como: «Soy la Virgen de los pobres…..Crean en mí, y yo creeré en ustedes»

La vidente fue una niña de once años de edad, se llamaba Mariette Beco (1921-2011). Era la mayor de siete hermanos, que con el tiempo serían once. La familia Beco, sin embargo, en aquel entonces no practicaba la religión; sus miembros eran católicos apenas de nombre.

En ese ambiente, aunque no era hostil a la religión, se vivía en un clima de indiferentismo religioso. La vidente había hecho su primera comunión y de vez en cuando rezaba antes de dormir unas oraciones, con la ayuda de un rosario que había encontrado por casualidad.

Primera aparición

La noche del 15 de enero de 1933, alrededor de las siete de tarde, Mariette se sentó junto a la ventana de su casa, esperando a su hermano que regresaba a casa. Fue entonces que vio, a través de la ventana mientras caía la noche, a una señora en el jardín de la casa. Pensando que podría tratarse del reflejo de la lámpara de la mesa sobre el vidrio, la movió del lugar donde estaba. A pesar de ello, la visión persistía.

Atemorizada, llamó a su madre, diciendo que había una Señora en el jardín de la casa. La madre, incomodada, no le dio importancia. Mariette insistió: “Mamá, parece que es la Virgen”. La madre se interesó, aunque no creía, pues la niña no solía hablar de cuestiones religiosas. Se acercó entonces a la ventana pero no percibió nada. La niña exclamó: “Mamá, es la Virgen, me está sonriendo”. La señora Beco se burló de ella. Entonces Mariette, tomo un rosario que había encontrado en la carretera, y comenzó a rezarlo.

Mariette BecoMariette, que contaba con apenas 11 años, no comprendía bien lo que estaba sucediendo. Ella misma relata esta aparición: “Vi una luz y una hermosa Señora que tenía la cabeza muy iluminada, como si la luz irradiara de su propio cuerpo. Tuve un poco de miedo.” La niña notó que la Señora tenía un rosario colgando de la banda azul. La cruz del rosario era del mismo color oro que la rosa que llevaba sobre sus dedos.

Mariette continuó viendo a la Santísima Virgen, que le hizo un gesto para ir al jardín. Pero su mamá no la dejó salir y le puso cerrojo a la puerta. Cuando Mariette regresó a la ventana, Nuestra Señora había desaparecido.
En la mañana siguiente Mariette le contó todo a su padre, su hermano Julien y su mejor amiga, pero ninguno le creyeron a lo que estaba escuchando, pero su hija le insistió tanto a su padre que despertó su curiosidad. Además el conocía bien a su hija y quedó perplejo pues creía en la sinceridad ya que no era dada ni a la mentira, ni a las fantasías; pero le aconsejó decirle todo al párroco.

El sacerdote pensó que el hecho podía ser consecuencia de las recientes apariciones en Beauraing, y, sin negar lo ocurrido, le aconsejó prudencia. Sin embargo, días después, el sacerdote se sorprendió favorablemente al ver a Mariette asistir al catecismo, después de tres meses de ausencia. Más aún: Mariette, que antes era poco esmerada en las clases, ahora respondía bien las preguntas y se interesaba como nunca por las cosas de la religión.

Este cambio repentino hizo que el sacerdote le llamase y le examinase, preguntándole sobre su experiencia con la Señora, mientras cuidadosamente lo anotaba todo en un informe completo, que más tarde enviaría al Obispo. El Padre Jamin no la despreció, únicamente le dijo que rogara a Nuestra Señora que la guiara.

Descripción de Nuestra Señora

Mariette describió a la señora: “Era tan bella, tenía un rostro tan hermoso, con un bonito tono rosado en las mejillas, un rostro delicado, tan joven, con una pequeña nariz muy fina; parecía una jovencita de 18 o 19 años. Su vestido era largo y blanco; llevaba un cinturón azul y rayos de luz brillaban en su cabeza. Ella era un poco más de cinco pies de altura; su pie derecho estaba desnudo y debajo de ella había una rosa de oro sobre los dedos de los pies. Sus manos se levantaron contra su pecho en el que se vio un corazón de oro. Tenía un rosario colgado de su brazo derecho.” Mariette se dio cuenta de que ella estaba elevada sobre la tierra, parada, como en una nube. No parecía tener nada de frío.

Segunda aparición

Fuente de BanneuxEl día 18 de enero, la Santísima Virgen se apareció nuevamente. Era de noche y hacía mucho frío: 12 grados bajo cero. Mariette, al ver otra vez a la Virgen, venció el miedo y la oscuridad, salió de casa y se dirigió al jardín. Se arrodilló y permaneció rezando aproximadamente 20 minutos en silencio y mirando a la Virgen. El señor Beco, intentando hablarle a su hija, pero ella parecía no escucharlo. Entonces fue a buscar al sacerdote a la iglesia y, como no lo encontró, le dejó un recado. Volvió a casa y vio a su hija caminando, como que siguiendo a Nuestra Señora, que la conducía hasta un pequeño manantial. La Virgen le dice: “Posa tus manos en el agua.“ Como niña obediente, ella lo hace, y la Virgen le dice: “Esta fuente me está reservada. Hasta pronto, buenas noches”. Y desapareció por encima de unos pinos.

Tan pronto como pudo, el P. Luis Jamin fue a casa de la familia Beco. Estaba sorprendido, pues sabía que en esa familia no se practicaba la religión. Al llegar, Mariette ya estaba durmiendo. El señor Beco relató lo sucedido al sacerdote; al terminar le pidió que lo confesara para poder comulgar al día siguiente. Y de hecho él, que no comulgaba desde su primera comunión, volvió a ser un católico practicante.

Tercera aparición

Al día siguiente, jueves 19 de enero, Mariette vio por tercera vez a la Santísima Virgen. Su padre, que en ese momento la acompañaba, no percibió nada. Mariette le hizo una pregunta, usando una fórmula graciosa: “¿Quién es usted, mi bella dama?”, La Señora contesta: “Soy la Virgen de los pobres”, respondió. La conduce nuevamente al manantial, arrodillándose la niña con la mirada fija hacia lo alto.

Mariette vuelve a preguntar a la Virgen por qué la fuente estaba reservada para Ella. La Virgen pone las manos en el pecho, señalándose dentro, acentúa su sonrisa y le contesta: “Esta fuente es para todas las naciones… para los enfermos.” La Virgen le dice a Mariette, cuando ésta le dio las gracias por el manantial: “Rezaré por ti. Adiós.”

Cuarta aparición

El día viernes 20 de enero de 1933, Mariette se siente un poco mal. Esto no le impide de salir a las siete de la tarde y rezar el rosario. A los dos minutos grita: «Hela aquí». Después ella pide con voz clara: «¿Qué desea Ud. bella Dama?» La Virgen contesta: «Desearía una capillita», luego, abriendo las manos, las extiende sin separarlas de su pecho. Con la mano derecha hace la señal de la cruz para bendecirla y desaparece.

Quinta Aparición

El sábado 11 de febrero, Mariette está arrodillada en el huerto. Algunas personas están presentes. Mariette se levanta de repente, se dirige hacia al borde del huerto y va hacia el manantial, se arrodilla en los mismos lugares como anteriormente. Una vez llegada al manantial se arrodilla, se inclina, pone la mano en el agua, se persigna con el rosario. La Virgen le confía: «Vengo a aliviar el dolor, hasta pronto». Luego, se aleja como de costumbre.

Sexta Aparición.

La sexta aparición tuvo lugar tres días después de la anterior, el 15 de febrero. La Niña le dice: «Santa Virgen, el capellán me ha encargado de pediros una señal». La Virgen contesta: «Creed en mí, yo creeré en vosotros». Luego confía un secreto a la niña, con prohibición expresa de comunicárselo incluso a sus padres, secreto que nunca reveló. En el momento de desaparecer añade: «Rezad mucho, hasta pronto».
La Virgen comprende la situación difícil del sacerdote. La niña de su parroquia estaba declarando una visita celestial justamente al mismo tiempo que otra aparición, Beauraing, en el mismo país y en el mismo mes.

A partir del instante en que el sacerdote cree y apoya de forma privada las apariciones, ocurren las sanaciones. El gran número de milagros que ocurrieron fue tan abrumador, que tomó por sorpresa a la Iglesia local.

Séptima aparición

El lunes 20 de febrero, había nieve, hacía mucho frío. Al final del segundo rosario Mariette extiende los brazos bruscamente y su plegaria se hace más rápida. La bella Dama ha bajado como de costumbre y se lleva consigo la niña hacia el manantial. Mariette se arrodilla en los sitios acostumbrados y reza cada vez que se para. La Virgen sonriente le dice: “Querida niña, reza mucho”. Después, dejando de sonreír añade antes de marchase y con voz grave: «Hasta pronto».

Octava Aparición.

El jueves 2 de marzo, llovía torrencialmente a principio del primer rosario, pero en cuanto se aparece la Virgen, para, el cielo se aclara y las estrellas brillan. La Virgen lucía más hermosa y más sublime que nunca antes en sus visitas, pero en esta ocasión no sonrió, quizás ella también estaba triste porque venía su última visita. Le dijo a la niña, “Soy la Madre del Salvador, Madre de Dios Rezad mucho. Adiós.” Y poniendo sus manos sobre Mariette, la bendijo con la señal de la cruz y se fue. Según se iba, las nubes cubrieron el cielo otra vez, y la lluvia volvió a caer igual o más que antes.

Aprobación Eclesiástica y Resultados

El aspecto que más llamó la atención sobre estas apariciones fueron las conversiones que ellas ocasionaron. No fueron milagros físicos, sino milagros espirituales. Personas que habían abandonado la religión católica volvieron a practicarla.

Hoy en día, debido a la propagación de los errores socialistas, cuando se habla de pobres, en general, se piensa únicamente en aquellos que no tienen dinero y pasan hambre. Se olvidan de que existe una categoría de personas en una situación de pobreza mucho más dramática: aquellos que no tienen fe. Que son espiritualmente desnutridos, espiritualmente pobres. Aunque puedan ser hasta muy ricos materialmente, les falta lo necesario para la vida espiritual. Fue para estos que la Santísima Virgen se apareció, para alimentar a todos los que tienen hambre de Dios. Ella no distribuyó dinero, ni canastas básicas o cualquier bien material, pero sí un bien muchísimo más elevado e importante: la fe.

La familia Beco y muchos otros se convirtieron en católicos modelo. La capilla fue construida, y el manantial se convirtió en el sitio de innumerables curaciones. La gran cantidad de milagros que ocurrieron fue tal, que tomó por sorpresa a la Iglesia local.

En 1947, el obispo aprobó la devoción. En 1948 se puso la primera piedra de una nueva basílica. En 1949, ambas apariciones fueron aprobadas por la Iglesia, Beauraing el 2 de Julio, y Banneux el 22 de agosto. Son de las últimas apariciones en recibir aprobación formal de la Santa Sede, aunque otras si tienen la aprobación de sus obispos.

La pequeña capilla que la Virgen había pedido fue construida, congregando a peregrinos de todas las naciones. Después de los años de guerra, el santuario de Banneux fue agrandado pues se construyó una basílica.

Juan Pablo II en Banneux

Juan Pablo II en Banneux

La capilla original, construida en el lugar donde Nuestra Señora apareció primero, en el patio de la familia Beco, es todavía la atracción principal para los peregrinos que van allí. A unas 150 yardas, está la estatua de Nuestra Señora de Banneux, LA VIRGEN DE LOS POBRES, parada sobre el manantial que ella reservó para todas las naciones, para aliviar el sufrimiento de los enfermos. En la actualidad de la fuente brotan 2000 galones de agua diarios, recordándonos el amor de la Virgen y las aguas del bautismo, fuente de vida y perdón.

Mensajes de APARICIONES

  • Domingo 15 de enero de 1933 – Mariette está esperando a que su hermano menor regrese a casa cuando ve a una hermosa dama luminosa en el jardín de la casita. Su madre también la ve. La Virgen invita al niño a salir, pero la señora Beco está asustada y cierra la puerta.
  • Miércoles 18 de enero de 1933 – Hay una oración silenciosa de 20 minutos juntos. Luego, la Virgen lleva a Mariette a la primavera, deslizándose hacia atrás frente a ella sin apartar los ojos del niño. Cayó de rodillas tres veces para orar con María. Al lado del manantial, la Virgen dice: “Posa tus manos en el agua. Esta agua está reservada para mí. Buenas noches. Adiós.»
  • Jueves 19 de enero de 1933. – La Bella Dama revela un «nuevo nombre», dice, «Soy la Virgen de los Pobres». El niño piensa que la primavera está reservada para ella y le pide una explicación. Con toda bondad, Mary muestra su sonrisa y responde: «Esta agua está reservada para todas las naciones, para los enfermos. Rezaré por tí. Adiós.»
  •  Viernes 20 de enero de 1933. – La niña pregunta: «¿Qué quieres, hermosa dama?» María responde: «Me gustaría una capilla pequeña». Ella bendice a la niña que luego se desmaya. En pánico, su padre la trae de vuelta a casa. En casa, vuelve a su estado normal antes de quedarse dormida tranquilamente.
  • Pasan tres largas semanas, durante este tiempo, la niña sale a rezar todas las noches, pero la Virgen no aparece. Mariette, que anteriormente no tenía cultura religiosa o vida de oración, reza hasta siete rosarios en varias noches.
  • Sábado 11 de febrero de 1933 – ¡Qué alegría es! La Virgen de los Pobres confía el corazón de su mensaje a Mariette: «Vengo a aliviar el sufrimiento», dice la Virgen.
  • Miércoles 15 de febrero de 1933 – Mariette le pide una señal a Maria en obediencia a la solicitud del padre Luis Jamin. María le responde: “Cree en mí, Yo creeré en ti. Reza mucho. Adiós”. El padre Jamin se siente en armonía en sus tormentos espirituales; se convierte en el defensor más ferviente de Mariette y en el promotor más entusiasta del Mensaje de la Virgen de los Pobres.
  • Lunes 20 de febrero de 1933 – Durante una breve aparición, María implora: “Mi querida niña, reza mucho. Adiós.»
  • Jueves 2 de marzo de 1933 – La Hermosa Dama se muestra a Mariette por última vez y dice: “Soy la Madre del Salvador, la Madre de Dios… Reza con fuerza. Adiós”. La Virgen pone sus manos sobre Mariette como una bendición.

Oración Nuestra señora de Banneux

María, Virgen de los Pobres,
Tú eres bendita entre todas las mujeres
y bendito es Dios, nuestro Padre,
que te ha enviado a nosotros.

Lo que tú has sido siempre para nosotros
lo sigues siendo y lo serás siempre para aquellos que,
como nosotros y aún mejor que nosotros,
te ofrecen su fe y su oración.

Tú serás para nosotros
lo que has revelado en Banneux:
La Mediadora de todas las gracias,
la Madre del Salvador, Madre de Dios,
la Madre compasiva y poderosa que ama a los pobres
y a todos los hombres, que alivia el sufrimiento,
que salva a los individuos y a las sociedades,
la Reina y la Madre de todas las naciones,
que ha venido a nosotros para conducir
a los que se dejan guiar por ti hacia Jesús
verdadera y única Fuente de la vida eterna.
Amén.

Oración a la Virgen de los Pobres

María Virgen de los Pobres,
Nos conduces a Jesús, fuente de gracia,
y vienes a aliviar nuestro sufrimiento.

Te imploramos con confianza:
Ayúdanos a seguir a tu Hijo con generosidad
y a pertenecer le sin reservas.
Ayúdanos a recibir al Espíritu Santo
que nos guía y santifica.

Consígenos la gracia de parecernos a Jesús cada día más,
para que nuestra vida glorifique al Padre
y contribuya a la salvación de nuestros hermanos.
Amén.